lunes, 19 de septiembre de 2011

LETRAS Y YO

S
i buscara algo en común entre mi yo de ahora y todos los que viví estoy segura de  que encontraría un hilo conductor denominado “Literatura”, “Libros”, “Letras”, “Lengua” o sinónimos.
“Mi relación con la Literatura”…quizás tan simple que es arduo poder explicar en mis tan amigas palabras. La Literatura vive en mi (o yo en ella) desde muy chica y hoy en día sé que la carrera que yo elegí es aquella que voy a desempeñar con felicidad.
La Literatura es mi compañera, mi asignatura y la disciplina que en un futuro quiero impartir, por la que yo quiero luchar contra aquellos que se declaran en guerra contra ella.
Sea como vía de escape, de desahogo, o por simple entretenimiento recurro a ella: leer y/o escribir. Y me apasiona toda la Literatura, mi afán es poder abarcarla lo máximo posible, aunque soy conciente de que es totalmente imposible encerrarla entera en una persona, sería exigir demasiado.
Siempre, en algún momento del día, reflexiono acerca de mis contribuciones a las Letras, si podría hacer algo más. Encuentro inspiración para escribir muchas cosas pero cuando me aparto y las leo considero que me falta mucho por crecer, y lo abandono. Quizás ése sea mi error. Estimo tanto a los autores que no creo poder crear algo como ellos, entonces me leo, me frustro y ahí quedó todo. Pero de nuevo ocurre, las Letras vuelven a aparecer en mi mente  y yo  me mezclo entre ellas.
Hay gente que me pregunta si una persona como yo, que encuentra en la Literatura una amiga, no siente miedo de cansarse, de terminar odiándola por completo. Mi respuesta es la siguiente:
“Por supuesto que hay ocasiones en las que algunos textos que tengo que leer me resultan tediosos, los dejo y los leo obligada para algún examen. Pero no por ese motivo los desprecio. Considero que enriquecen la Literatura, que forman parte de ella y por lo tanto los respeto, aunque puedas escucharme más de una vez quejarme. No creo que vaya a cansarme alguna vez. Estoy creciendo mucho y cada vez me aseguro más que encontré mi lugar”. 

miércoles, 7 de septiembre de 2011

SE BUSCA

Amigas. ¿Quién no tuvo en algún momento una AMIGA en la que pueda confiar ABSOLUTAMENTE TODO? Y lo hablo desde la cabeza de una mujer. Toda chica sueña con tener esa persona al lado del mismo sexo con la que hablar horas por teléfono, con la que verse 24 horas al día, llegar a su casa y volver a hablar como si no se hubieran visto. 
Una amiga no es la capaz de levantarte el ánimo cuando te peleas con tu novio o con tus viejos, o la que te hace la pata para salir o para mentirle a tu mamá o a tu papá. No... yo creo que una amiga es mucho más que una simple "compinche". En una amiga una encuentra la otra mitad, encuentra una persona totalmente complementaria con vos. 
Lo sé porque yo hoy en día estoy en busca de ella, y sé que es un error. Las amigas llegan solas me dijeron una vez pero yo hace mucho tiempo que extraño tener ese tipo de vínculo con alguien...
Que las tuve, las tuve y eran, y todavía lo es una de ellas, mi sonrisa y mi paz. Pero sigo sintiendo que me falta algo todavía...Soy feliz con mi novio, tengo una familia hermosa que se desvive por verme bien, estudio lo que me gusta y tengo a los mejores AMIGOS que una persona pudiera tener en la vida. Pero, aún asi, me sigue faltando ELLA. 
Mi vieja es mi amiga, claro que lo es. Siempre me escucha y yo confío en ella pero, qué se yo...me gustaría no sentir ese vacío de vez en cuando...porque me distraigo para no sentirlo, para no darme cuenta que estoy constantemente en busca de mi amiga.  
Y hasta hace poco creí encontrarla. Es una de las personas más importantes para mí y no la conozco tanto. Un tiempo atrás la veía casi todos los días, pero el destino quiso que no fuera de esa manera, quiso ponerme una traba y me alejó un poco. Ahora hace meses que no charlo en persona con ella, es más ni charlo, hablamos por internet pero no "instantaneamente"; y todos los días pienso en cómo se estará sintiendo, cómo hacer para demostrarle que en serio necesito de ella porque fue la persona que me hizo sentir un poco más de confianza en el género femenino. 
Por supuesto que siempre que le escribo algo le expreso mi cariño y mi deseo de vernos, de contarnos todo lo que fue pasando en la ausencia de la otra persona, pero nunca concretamos un encuentro y ya casi estoy empezando a sospechar que es cosa de mi vida esto de andar sin amigas, de andar sin esa persona que puede entrar a tu casa cuando quiera y vos a su casa cuando vos quieras. Ojo, no digo que de un día para el otro estas cosas pasan, para nada. Se construye y con mucho tiempo, pero me gustaría sentir que estoy construyendo algo y, sin embargo, siento que no estoy construyendo nada.
Ella ni se imagina, si en algún momento leyera esto, que estoy hablando de ella porque ella tiene su vida, tiene amigas y no se debe sentir como yo. Y no lo digo reprochando nada, me encanta que ella pueda ser feliz y cuando me dice que está mal, o intranquila o algo me preocupo mucho y me encantaría correr, escucharla o simplemente abrazarla y hacerle sentir que nunca, de mi parte, va a estar sola. 
Ojalá en algún momento de mi vida se me presente mi amiga, o que esta chica de la que estoy hablando se convierta en mi hermana...




La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.